Presión en el pecho: ¿será un infarto?

Lo primero que nos suele venir a la mente cuando sentimos un dolor en el pecho es que puede tratarse de un síntoma de infarto. Sin embargo, el temido ataque al corazón rara vez es la causa principal de este síntoma, sino que lo más frecuente es que suela tratarse de un dolor muscular torácico. De hecho, y según estudios realizados en este sentido entre médicos de Atención Primaria, el 36% de los dolores torácicos tienen un origen musculoesquelético. “En efecto, la causa más frecuente de este dolor es la costocondritis, esto es, la inflamación del cartílago que une las costillas con el esternón. Otra causa frecuente es la artrosis y la enfermedad discal de la región dorsal (algo bastante infrecuente). También, diversas patologías del hombro que se encuadran en el llamado síndrome del hombro doloroso pueden estar detrás de este problema”, explica el doctor Javier Cotelo, especialista en Medicina del Trabajo.

Además, y según este experto, hay otras razones que pueden estar detrás de este tipo de dolor: patologías gastrointestinales como la aerofagia (los gases se acumulan en la zona del intestino y se reflejan como un dolor torácico), la úlcera, la colecistitis y la pancreatitis; los dolores musculoesqueléticos, enfermedades pulmonares e incluso problemas emocionales, como la ansiedad o la depresión.

El dolor muscular en el pecho es punzante o bien de carácter sordo y profundo; se agrava con los movimientos y aparece al palpar la zona dolorosa. A estas características, que lo diferencian claramente del infarto, se añade el hecho de que no va acompañado de otros síntomas como palidez, sudoración o mareos (algo que sí sucede en el infarto).

¿En qué casos entonces puede tratarse de un infarto? Como explica el doctor Cotelo, “aproximadamente el 16% de los dolores torácicos son de causa cardiovascular, entre los que se incluye el infarto, una dolencia que se debe fundamentalmente a un problema de obstrucción de las arterias coronarias, generalmente debido a un depósito de colesterol y la formación subsiguiente de un trombo que impide que llegue la sangre al músculo cardiaco. En el infarto, el dolor es opresivo y muy intenso; aparece de forma súbita y se localiza en el centro del pecho, con irradiación al brazo izquierdo o al cuello. Se suele acompañar de falta de aire, mareo, palidez y sudoración”.

La clave para diferenciarlo de otro tipo de dolor es que en el caso del infarto, este es muy agudo e intenso: “Aunque suele aparecer tras realizar un esfuerzo o estar sometido a una situación de estrés, también puede presentarse estando en reposo”, advierte el experto.

 

0 Compartir
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On Instagram
Ir a la barra de herramientas