Los expertos advierten sobre la velocidad a la que está aumentando el número de obesos

“La sociedad sigue sin identificar la obesidad como un problema de salud, y la considera como una cuestión estética. Por ello, es fundamental lograr cambiar esta creencia y tomar conciencia de que se trata de una enfermedad que mata“. Así de contundente ha sido el mensaje del presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), el doctor Francisco Tinahones, en la clausura del XIV Congreso de esta sociedad, que se ha celebrado en Lleida los días 14-16 de marzo. Y es que tal y como constataron los cerca de 300 expertos nacionales e internacionales reunidos en este evento, en la actualidad, más de un 20% de la población en España es obesa, porcentaje que se dispara al 60% si se computan tanto los pacientes obesos como las personas con sobrepeso. “Atendiendo a esta cifras, la prevención es clave en la lucha contra esta enfermedad, ya que debemos tener presente que el problema no es solo la cantidad sino la velocidad a la que aumenta el número de personas obesas“, señaló Tinahones.  Estas son algunas de las conclusiones arrojadas en este congreso sobre este problema:

1-La herencia, no tan determinante. El doctor Albert Lecube, socio de la SEEDO, destacó la importancia que tiene el factor ambiental en la aparición y desarrollo de esta enfermedad: “Si bien es cierto que la obesidad tiene un componente hereditario que es importante, éste no es tan decisivo en su desarrollo como lo es el ambiental, de ahí la importancia de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de adquirir hábitos de vida saludables, que impliquen una correcta alimentación, así como evitar el sedentarismo”.

En la misma línea, la doctora Ana Belén Crujeiras, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), explicó que entre los factores que determinan la salud, la genética explica un 30% de la variabilidad, mientras que el 70% restante está determinado por factores ambientales como el estilo de vida (dieta, ejercicio físico, consumo de tóxicos), cuidados de la salud, ambiente sociocultural y físico.

2-Importantes efectos colaterales. Desde la SEEDO se recuerda que la obesidad reduce la esperanza de vida de un paciente entre 5 y 10 años, y es además el detonante de otras enfermedades, como es el caso de la diabetes, llegando a cuadruplicar el riesgo de desarrollarla. También incrementa la mortalidad cardiaca y cerebrovascular, la artrosis y está estrechamente vinculada con 11 tipos de cáncer. Además, hay cada vez más pruebas que apuntan que también puede estar relacionada con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

 

3-Mejor, entrenamiento de fuerza. En la mesa redonda moderada por el coordinador del Grupo de Estudio, Ejercicio Físico y Obesidad de la SEEDO, Felipe Isidro, se abordó la adherencia al ejercicio, la importancia del tejido muscular en el salud metabólica y la eficacia del entrenamiento de fuerza en el paciente con obesidad, “todos ellos temas clave en el tratamiento de esta patología si se tiene en cuenta que, a pesar de las investigaciones que afirman que la mejor elección para adelgazar son los ejercicios de baja intensidad y larga duración, ya existe mucha evidencia científica que muestra que, paralelamente a la pérdida de grasa, también se está eliminando algo no deseable con este modelo de ejercicio en las personas obesas sedentarias: la masa muscular”, señaló Isidro, quien  explicó que las personas con obesidad no tienen la misma capacidad de respuesta fisiológica ni de adaptación al mismo estímulo de ejercicio que las personas sin exceso de adiposidad: “Se sabe que las personas con obesidad padecen una serie de trastornos que afectan tanto al tejido adiposo como al muscular, con pérdida de masa muscular, de fuerza y de función, y se debe considerar por tanto que muestran un tejido muscular enfermo, con muy poca disponibilidad de betaoxidación de ácidos grasos y de utilización de la glucosa”.

4-Más riesgo de artrosis. Otro de los temas que se abordaron en el Congreso fue el de la artrosis en obesidad. Sobre ello habló la doctora Raquel Largo, del Departamento de Reumatología y metabolismo Óseo del Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, de Madrid, quien recordó que varios estudios clínicos han demostrado que los diferentes componentes del síndrome metabólico, entre los que se incluye la obesidad pero también la dislipemia, la hipertensión o la resistencia a la insulina, incrementan la incidencia de artrosis, de forma que el acúmulo de estas alteraciones conlleva igualmente un riesgo mayor de tener artrosis y una progresión más acelerada de la enfermedad.

5-Obesidad y alteraciones reproductivas. El doctor Manuel Tena Sempere, catedrático de Fisiología en la Universidad de Córdoba, recordó que entre las co-morbilidades menor reconocidas de la obesidad están las alteraciones reproductivas, que tienen una mayor incidencia en hombres y mujeres obesos. “De hecho, la obesidad, especialmente la masculina, se asocia a un estado de hipogonadismo, definido en hombres por unos niveles bajos de testosterona. Este hipogonadismo no solo puede dar lugar a problemas reproductivos y sexuales, sino que podría actuar como factor agravante o predisponente de las alteraciones cardio-metabólicas vinculadas a la obesidad”.

Photo by Christopher Flowers on Unsplash

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