Implante coclear: qué es, para quién está indicado y otras cuestiones clave sobre esta técnica

Hoy se celebra el Día Internacional del Implante Coclear, una solución que ha cambiado la vida de millones de personas con problemas de audición. Se trata de un dispositivo electrónico que transforma las señales acústicas en impulsos eléctricos que estimulan el nervio auditivo, enviando la información al cerebro y permitiendo así recuperar la audición. Tal y como explica el doctor Bartolomé Scola, director de la Unidad de la Voz y Otorrinolaringología de Vithas Internacional, “este dispositivo restaura la función auditiva útil en pacientes con una sordera profunda cuando el órgano de la audición, situado en el oído interno, no se ha desarrollado correctamente o se ha destruido a causa de una enfermedad o un traumatismo. De esta forma, el implante coclear se salta todo el sistema normal de transmisión del sonido (desde el conducto auditivo externo hasta el oído interno) y manda la información a los centros auditivos a través de la estimulación directa del nervio auditivo”. Además de este “mecanismo de acción”, hay una serie de aspectos acerca de esta técnica que es interesante conocer:

1-En niños y en adultos. Según datos de la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares, en España hay cerca de 15.000 personas que son portadoras de esta tecnología. De ellas, el 60% son adultos y el 40%, niños. “La pérdida auditiva tiene un gran impacto tanto en la infancia como en la edad adulta. Para los niños, se relaciona con un lenguaje y un rendimiento educativo bajo, mientas que en los adultos está asociada con el aislamiento, la depresión o el desempleo. El implante coclear puede cambiar esta realidad”, comenta el doctor Julio Rodrigo, director general de MED-EL España.

2-Perfiles y límite de edad. Bartolomé Scola apunta que, en términos generales, el implante coclear está indicado en pacientes con hipoacusia bilateral severa o profunda, en los que el beneficio de esta solución supere al que se obtiene con los audífonos. “Los candidatos se dividen en dos grandes grupos: los pacientes que perdieron la audición en un periodo previo al desarrollo del lenguaje oral (prelocutivos) y aquellos en los que el déficit auditivo se presentó cuando ya habían adquirido el lenguaje (poslocutivos). En los niños, el límite de edad inferior viene dado por la edad mínima a la que se pueda establecer el diagnóstico certero de hipoacusia bilateral severa o profunda, y numerosos datos apuntan a que cuanto antes se implante a un niño, mejor será su evolución y desarrollo intelectual”.

Respecto a esto, el doctor Luis Lassaletta, presidente de la Comisión de Otoneurología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) comenta que “este avance ha permitido que en España cada vez existan menos personas sordomudas, puesto que implantamos el dispositivo antes de que los niños desarrollen el lenguaje, por lo que es fundamental la detección precoz de la sordera“. En esta línea, un trabajo publicado en el International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology demuestra que cuando la implantación coclear se realiza de manera temprana y existe entrenamiento auditivo, la inteligibilidad de los usuarios es comparable a la que tienen las personas con audición normal.

En cuanto al límite superior de edad, no existe, siempre y cuando el estado de salud del paciente sea bueno. “En este sentido, hay que tener en cuenta que la hipoacusia es una de las principales causas de aislamiento en el anciano”, dice Bartolomé Scola.

3-Un proceso en dos tiempos. La colocación del implante coclear se realiza en dos fases: la primera consiste en una cirugía para insertar debajo de la piel la parte interna del dispositivo, que consta de un receptor interno y de una guía de electrodos que se introduce dentro de la cóclea. “Esta guía estimula las terminaciones nerviosas del nervio auditivo mediante estímulos eléctricos. Se intenta de esta manera simular el funcionamiento normal de la cóclea (se estimulan las frecuencias agudas en la zona más baja y las más graves en la zona más alta)”, señala el doctor Luis Lassaletta.

En la segunda fase se activa ese procesador de audio implantado, haciendo posible que los estímulos pasen, a través del nervio auditivo, al cerebro, “que los reconoce como sonidos y se tiene, entonces, la sensación de oír”, añade el doctor Bartolomé Scola. En todo este proceso el papel del otorrinolaringólogo es clave, ya que, como afirma el doctor Lassaletta, ” es quien coordina al equipo implantador para obtener el mejor resultado posible, establece las indicaciones y realiza la cirugía. El equipo debe estar formado también por audiólogos, logopedas, programadores o psicólogos”.

4-Mejoras en la calidad de vida. Los resultados de una reciente investigación publicada en Ear and Earing revelan, tras analizar a adultos con sordera postlocutiva, que los implantes cocleares consiguen una audibilidad mejorada y el reconocimiento del habla a los 6 meses de la cirugía, así como mejoras en la localización del sonido y beneficios en la comunicación. Asimismo, un estudio reciente publicado en Audiology& Neuro-otology, reflejó que los implantes cocleares pueden ofrecer mejoras significativas en la calidad de vida, ya que permiten una reducción en la severidad percibida del tinnitus y mejoras subjetivas en la percepción del habla en condiciones de ruido, audición espacial y esfuerzo de escucha. “En los últimos años han surgido nuevas estrategias de codificación orientadas a entender mejor las conversaciones en ambientes ruidosos, hablar por teléfono y -el que es uno de los grandes retos para los pacientes implantados- disfrutar y percibir correctamente la música”, comenta Lassaletta.

5-Una técnica con mucho futuro. Para Julio Rodrigo, en España la evolución en los últimos años del implante coclear ha sido bastante positiva, no solo en número de implantes, sino también por la reciente cobertura en la sanidad pública del implante bilateral (en 2015 se incluyó por primera vez este implante para adultos y niños en la Cartera de Servicios Comunes de nuestro Sistema Nacional de Salud), “pero aún hay mucho camino por recorrer. La inclusión del implante bilateral prácticamente acaba de comenzar y existe un gran potencial de candidatos no tratados. Solo en niños, se calcula que cerca del 40% de la población infantil con sordera severa y profunda es candidato a tratarse con implante coclear”.

En cuanto a las principales novedades instauradas en estos dispositivos, éstas tienen que ver, por un lado, con la estética y, por otro, con las indicaciones: “Ahora tenemos implantes más pequeños, con una tecnología más moderna y con unas estrategias de codificación más eficaces, hasta el punto de que los hacen compatibles con las resonancias magnéticas, algo muy importante hoy en día. También se ha producido un aumento de las indicaciones: hace unos años, los únicos candidatos a implante coclear eran los niños o adultos con una sordera profunda bilateral. En la actualidad, estos dispositivos son útiles en hipoacusias unilaterales o asimétricas; para las hipoacusias severas, en las que es posible colocar el implante y preservar algunas frecuencias auditivas; en mayores de 70 años; en pacientes perilocutivos o en personas con neurinomas del acústico. Además, se han introducido guías de electrodos específicas para situaciones especiales, como malformaciones del oído, cócleas de diferente tamaño, cócleas más cortas a consecuencia de un traumatismo u osificaciones”, destaca Luis Lassaletta.

 

FOTOS Y GRÁFICOS: http://www.medel.com/es/

 

 

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